La ornamentación de las calles de Almonte para los Traslados de la Virgen al pueblo es un atractivo único de nuestra tradición 👑. Estas arquitecturas efímeras transforman el recorrido en verdaderas obras de arte de estilos gótico, renacentista o barroco.
Aunque la estética ha cambiado, el deseo de engalanar el tránsito de la Patrona es antiquísimo. Un manuscrito de 1738 de Francisco González de León, ya narraba cómo los almonteños vestían las fachadas con sedas y cubrían el suelo con un aromático tapiz de romero, imitando la procesión del Corpus Christi.
Sin embargo, los primeros Arcos de Triunfo oficiales llegaron en 1887. Tras superar la terrible epidemia de cólera de 1885, el Ayuntamiento, dirigido por el teniente de alcalde D. José Medina Millán, organizó una función en acción de gracias. Fue entonces cuando se levantaron los dos primeros arcos de los que se tiene constancia:
📍 El de la calle Pescadería (hoy calle Venida de la Virgen), construido por la vecina Ana Escobar por 25 pesetas.
📍 El de la calle El Cerro, levantado por Francisca Coronel Díaz por 12 pesetas.
Inspirados en la antigua Roma 🏛️, estos arcos pasaron de celebrar victorias militares ⚔️ a convertirse en el máximo símbolo de amor ❤️ y devoción del pueblo de Almonte para recibir a su Reina 👑. ¡Una historia centenaria que sigue viva! 👇✨
Javier Coronel

La imagen recrea aquel arco construido en la calle Pescadería por Ana Escobar, apreciándose aquel Almonte de fines del siglo XIX.

