Queridos hermanos y hermanas en la Virgen del Rocío:
Al adentrarnos en este bendito mes de junio, el corazón aún late con fuerza al compás de los vivas, las salves y las emociones vividas en la pasada Romería de mayo. Hace apenas unas semanas regresábamos de las plantas de la Blanca Paloma con el alma y el corazón llenos, conscientes de haber participado, un año más, en uno de los testimonios de fe más grandes de nuestra Iglesia.
Desde estas líneas, como Presidente de esta querida Hermandad, quiero elevar una profunda Acción de Gracias a Dios y a su Santísima Madre por habernos permitido vivir un camino seguro, fraterno y lleno de gracia.
Cada paso dado por nuestras arenas, cada rezo compartido, cada gesto de ayuda entre hermanos, ha sido reflejo del verdadero espíritu rociero: fe, sacrificio, alegría y comunión.
La Romería no termina con el regreso a nuestros hogares; al contrario, es ahora cuando comienza el verdadero camino interior. Junio nos invita a transformar lo vivido en compromiso cristiano, en testimonio diario, en caridad con los más necesitados y en presencia activa en la vida parroquial y diocesana. Ser rociero no es solo peregrinar una vez al año, sino vivir durante todo el año bajo la mirada de Santa María del Rocío.
Este mes, además, se nos presenta como un tiempo propicio para fortalecer nuestra vida eclesial. Las celebraciones litúrgicas, la vida sacramental y la participación en nuestra Hermandad deben seguir siendo pilares fundamentales. No olvidemos que nuestra devoción a la Virgen del Rocío nos conduce siempre a Cristo, centro de nuestra fe.
Quiero también agradecer de corazón a todos los hermanos que han hecho posible la Romería: Junta de Gobierno, hermanos y hermanas, tamborileros, peregrinos y cada persona que, con su esfuerzo y entrega, ha contribuido al buen discurrir de nuestro camino. Vuestra dedicación es ejemplo vivo de amor a la Virgen.
Sigamos caminando juntos, con humildad y esperanza, manteniendo viva la llama rociera en nuestras vidas y en nuestras familias. Que la Virgen del Rocío nos siga guiando, protegiendo y enseñando a ser mejores cristianos.
Que paséis un gran verano, rodeados de vuestra gente y cogiendo fuerzas para lo que viene en el nuevo curso. Un encuentro de Hermandades que se acerca, y seguimos llamando a los hermanos a
participar de forma activa, para un nuevo evento que quedara en la posteridad para nuestra Hermandad.
Recibid un fuerte abrazo en Cristo y María.
¡Viva la Virgen del Rocío!
¡Viva la Hermandad de la Estrella!
Cristian Rodríguez Herrero
Presidente de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío la Estrella de Madrid
Rocio estrella HOJA NUMERO 380 JUNIO 2026


