Las Casas de la Virgen del Rocío a través de la Historia por Javier Coronel

Con la noticia de la permanencia de la Santísima Virgen del Rocío en la Iglesia Parroquial de la Asunción de Almonte hasta mayo de 2021, por consecuencias de la pandemia del Coronavirus (Covid-19) que afecta en todo el mundo, un hecho histórico en la devoción ya que su estancia se prolongará más de nueves meses, como es costumbre, repasaremos los templos que han acogido a la Sagrada Imagen almonteña a lo largo de la historia.

Inicialmente debemos de tratar sobre su santuario o ermita levantada después de la reconquista Cristiana en 1262, al borde de las marismas del bosque de Las Rocinas, en pleno corazón del término almonteño. El primer dato documental que tengamos constancia de aquella primitiva ermita aparece en un deslinde efectuado en 1335, donde se habla de Santa María de Las Rocinas que se sitúa en el viejo camino de Almonte. Son los distintos testamentos efectuados en los siglos posteriores a favor de esta mencionada casa-ermita, que va manteniendo regularmente el culto a Nuestra Señora. Fueron acometiéndose distintas obras, reformas y ampliaciones, como la llevada a cabo a principios del siglo XVII, gestionada por el Ayuntamiento de Almonte. En 1681, se describe que la ermita es de una nave y capilla mayor en que hay dos altares que uno tiene un retablo dorado en que está Ntra. Sra. Y en el otro un cuadro de Ánimas de pintura, tiene una lámpara de plata, sacristía y ornamentos y cuartos para el capellán y ermitaños.

En 1755 sufre destrozos debido al terremoto de Lisboa, permaneciendo la Virgen dos años en Almonte mientras su santuario era reparado. El edificio siguió durante el siglo XIX y principios del XX en constantes reparaciones y modificaciones, como las que efectuó el cura párroco de Almonte, Juan Luis Cózar en 1915 o la de 1919, en el año de su Coronación Canónica. En 1961 se decide realizar una nueva ermita que emergerá desde sus cimientos y que comenzará a edificarse en 1964. Fue diseñada por los arquitectos Balbotín y Roig, al modo de cortijo andaluz, que simboliza por su sencillez y blancura. Se trata de un templo de planta basilical, con tres naves, crucero y capilla mayor; la nave central y los brazos del crucero se cubren con bóveda de cañón, iluminadas por óculos circulares con vidrieras.

Desde que se tenga constancias de las Venidas de la Virgen del Rocío a Almonte desde 1589, ha sido la Iglesia Mayor del pueblo la casa de acogida de la Patrona de los almonteños. El templo, dedicado a Nuestra Señora de la Asunción, no obedece a un criterio constructivo unitario. Es el resultado de múltiples reformas y ampliaciones. El total conjuga, pues, lo mudéjar y lo barroco. El buque del templo, mudéjar, de planta basilical, tiene tres naves, cuyas arquerías divisorias se componen de tres arcos ojivales, doblados, que apean sobre pilares rectangulares con resaltos e impostas. El edificio debió de construirse en lo que fue la fortaleza árabe mencionada en el siglo X, en el lugar llamado Al-Munt (Almonte). Tras la reconquista, aparece dentro de la Vicaría de Niebla en 1411. En los siglos posteriores sufrió numerosas reformas, ostentando en el siglo XVII dos torres en su fachada. En el siglo XVIII fue definitivamente ampliada como la conocemos en la actualidad. Debido a los cultos de la Semana Santa de 1750, la Imagen de la Virgen del Rocío pasó a la actual Capilla del Sagrario, entonces conocida como San Pedro y san José, estrenando el recién dorado del retablo de Nuestra Señora de la Granada. El templo sufrió grave destrozos durante la Guerra Civil, reinaugurándose en 1949 y recibiendo la visita de Nuestra Señora del Rocío por tal feliz acontecimiento.

Parroquia de la Asunción

La Parroquia de la Asunción fue sede y testigo presencial de varios acontecimientos históricos en la devoción del Rocío. El primero de ellos del nombramiento de Nuestra Señora de Las Rocinas como Patrona de Almonte el 29 de junio de 1653, donde nació la Fiesta que sería dedicada en su honor, la hoy mundialmente conocida como Romería del Rocío. Otro hecho histórico destacado fue el Voto de Gracias conocido como el Rocío Chico, debido a la salvación de esta población cuando las tropas napoleónicas intentaron aniquilar a sus habitantes. El Clero, Cabildo y Hermandad de esta Villa firmaron conjuntamente aquel Voto en su hermosa sacristía. Se desconoce el lugar que acogió a la Imagen durante la invasión, pero como afirma el historiador Muñoz Bort, en el Santuario del Rocío se mantenía el culto durante esos años.

Lugar donde estuvo la Iglesia del Convento de las monjas Domínicas en Almonte.

Ya menos conocido es la Iglesia del Convento de la monjas Domínicas, que se situaba en toda la manzana trasera del edificio del Ayuntamiento de Almonte. Fue fundado por el licenciado Juan Ruiz Prieto y su mujer Águeda Bejarano por escritura pública el 27 de marzo de 1610, especificándose que el título del convento e iglesia sería el de La Encarnación del Hijo de Dios. El edificio comenzó a edificarse varios años después, inaugurándose su Iglesia en abril de 1659. A finales de esta centuria se incorporó los cuartos altos del Consistorio, hoy conocido como el mirador de las monjas que sigue formando parte del edificio del Ayuntamiento.

La iglesia conventual se situaba entre las actuales calle Niebla y Las Monjas, donde hoy se levanta un bloque de edificios y una farmacia. Debido a las obras que se llevaba a cabo en 1753 en la Parroquia de la Asunción, la Virgen del Rocío que llevaba en el pueblo desde enero de aquel año, pasó a entronizarse en la Iglesia conventual durante todo el tiempo que permaneció en la Villa. Debió ser una tradición la de visitar a las Dominicas cuando realizaba su estancia en el pueblo, ya que como atestigua el presbítero Fernando Martínez Conde en 1852, era costumbre que Ntra. Sra. del Rocío pasase ocho días en la Iglesia de las Monjas. Este acogimiento por parte de las religiosas debió de practicarse por última vez en 1835, ya que los años posteriores el Convento fue clausurado definitivamente.

© Por Javi el almonteño

📚 Bibliografía:

CRUZ DE FUENTES, L.:
Documentos de las fundaciones religiosas y benéficas de la villa de Almonte y apuntes para su historia, Huelva, 1908.
CARRASCO TERRIZA, M. J. y GONZÁLEZ GÓMEZ, J. M.: Catalogo monumental de la provincia de Huelva, Vol. 1, Diputación de Huelva. Huelva, 1999.
CALDERÓN ALONSO, G.:
La Villa de Almonte y el Rocío en el siglo XVII, a través de tres visitas Pastorales. Sevilla, 2018.
FLORES CALA, J.: Historia y documentos de los Traslados de la Virgen del Rocío a la villa de Almonte: 1607-2005. Número extraordinario de la Colección Cuadernos de Almonte, Centro de Estudios Rocieros, Ayuntamiento de Almonte, 2005.



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