Tras la misa, acaba de ser bendecido el pañito y el guardapolvo que llevará la Virgen en su Venida hasta Almonte.
El nuevo guardapolvo de la Virgen recupera la memoria del que llevó en su traslado de 1949, tomando de aquel conjunto los tonos, los tejidos y la forma de su capucha. Su confección incorpora además distintos elementos simbólicos que hablan del tiempo de la Venida y de la estancia de la Virgen en el pueblo.
El pañito, realizado en tisú rosa bebé y a juego con los lazos de la pamela de la Virgen, lleva en su centro una pintura del artista jiennense Nono García en la que aparecen Alfonso X, el antiguo Simpecado de Almonte y la antigua ermita.
Ambas piezas han sido diseñadas y confeccionadas por Mamé de la Vega. La pintura ha sido donada por su autor; el pañito es una ofrenda de las abuelas almonteñas y el guardapolvo, de un grupo de almonteños, hombres de la Virgen. El broche del capote ha sido donado por las familias Barba Romero y Romero Valdayo.





