Una plegaria

He llegao hasta tu ermita cantando con devoción
Los pies cansaos la frente marchita,
Y de pronto veo tu cara que es el lucero de la mañana,
Es el origen de la plegaria, que mi padre me enseñó.

Primera.-

Me ha despertao el canto del ruiseñor
Cuando la aurora en mi ventana se posó.
Son días de siembra, de olivos en flor
De azahar y hierbabuena, de jazmines y azucenas
Que pasean su color.

Segunda.-

He venío desde chico y escuchaba con fervor
Las notas de una guitarra y el fandango a un cantaor.
Son días de alpargatas, de sed y sudor
de andariegos de fogatas, de juncos que mueve el viento
con su porte seductor.

Tercera.-

Me he acordao de la gente que este año se quedó
Sin ver tu cara morena, ni tu mirar de perdón.
Son días de alforjas, de andar bajo el sol
agarrao a mi carreta para cumplir la promesa
que te hizo un pecador.

Cuarta.-

El camino es siempre el mismo pero mis recuerdos no
El tiempo les va cambiando sus matices, su candor.
Son días de antaño que mi memoria guardó,
olores y sensaciones, el tomillo y el romero,
Las velas y una oración.

ESTRIBILLO:

Porque eres Tú
La reina de mi corazón,
La huella que guía mis pasos,
La brisa que embruja
Mi alma hasta tu rincón.

Enviada por: WWW.MARIAZAFRA.COM


Autor
María Zafra Criado
Año
2004

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